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Lo que quiero, donde me encuentro y por qué hago lo que hago

 ...a  quienes leen tranquilo y saben que algunas reflexiones ocupan espacio

Hace mucho que no escribo y la verdad es que no sé por dónde empezar, sufro el síndrome del folio en blanco, que es básicamente lo que nos pasa a todos cuando nos olvidamos de pararnos a crear, que dejamos de crear para limitarnos a copiar, repetir y producir, y los días se pasan en una sucesión de movimientos mecánicos que ni cuestionas, ni tiempo tienes de ponerte a cuestionarlos, y de pronto un folio en blanco te parece un precipicio 

Pero bueno, sé cuál es la razón por la que quería escribir. Me apetece tener un momento de verdadera intimidad del aquí y el ahora con vosotros, o al menos con aquellos a quienes les apetezca pararse un rato a leer y conocer con más profundidad lo que quiero, donde me encuentro y por qué hago lo que hago. Y entonces he recordado lo que sucede al escribir, que tú también te paras a escuchar y conocer con más profundidad lo que quieres, donde te encuentras y por qué haces lo que haces. No sé esto os pasará también al leer, pero si os refleja la pregunta, bienvenida sea ¿no?

casa vieja albacete

Lo que yo quiero en el final es un rancho; un espacio de principios donde los que se aman y cuidan tendrán siempre un hogar donde quedarse y desde el que partir; un refugio donde descansar de los largos viajes o las cansadas pérdidas;  una verbena donde traer fiestas y celebraciones con pasteles de Domingo aunque sea Martes; una pista de baile donde puedas escuchar la música, la naturaleza y el silencio.

Y no importa tanto donde, cuando y quien ponga la primera piedra, pero también quiero que en algún momento ese rancho se materialice en un rancho físico donde hacerme vieja con el sentido del humor de una tragicomedia, y a ser posible morir por decisión personal (aunque esto no sé yo si voy a ser capaz porque luego te cagas y te aferras a la vida como una rata). El caso es que eso es lo que quiero, tener un rancho, y que mis sobrinos vengan a pasar sus crisis de madurez, y mis amigas viejas tomen pacharán en el porche y yo calor en mi cama…y mucho calor en mi cama, y tenga un estudio de grabación pequeñito para crear música y jugar con la música y las artes de otros, y luz de lamparilla en el cuarto y un sillón frente a la ventana, y bragas colgadas  de los radiadores, y comida en la despensa, y pueda marcharme a hacer un viaje muy largo con la certeza de que siempre podré volver, y nadie tenga miedo a envejecer porque para ese momento alguien habrá que te cuide o habrás aprendido a morir, y nadie se sentirá culpable de acompañarte a morir al lado del estanque con una corona de flores sobre tu cabeza, y cavaremos tu tumba y lloraremos y reiremos y cantaremos  por tu vida. Y este rancho es en verdad la razón por la que desde hace unos años doy cada paso de los que doy con plena consciencia de hacerlo…yo camino hacia el horizonte y confío en que las Diosas proveerán.

En este largo plazo del sueño del fin, el lugar donde me encuentro ahora es el lugar donde siento que debo estar y siento que quiero estar. Estoy apostando por un proyecto profesional y personal, tan insignificante como lleno de sentido. Solo decirlo así, sin medias tintas ni camuflaje entre las ramas me hace sentir más responsable que nunca de su destino. Y es que la decisión de emprender el camino de mi segundo trabajo musical ha sido una decisión mía, derivada de unos varios devenires que podrían contraer y expandir los últimos 7 años de mi vida, como una danza planetaria.

¿sabéis lo que pasa cuando te comprometes de forma madura con tu destino? Que ya no hay balones fuera que valgan, y cuando ya no hay balones fuera que valgan no te queda otra que poner carne en el asador, la suficiente como para que nadie se quede con hambre.

Comprometerte con tus objetivos es mucha tarea, es definir, aterrizar, planificar, marcas hitos y evaluar resultados, es comprometerte con una estrategia y llevarla a cabo paso a paso sin prestar demasiada atención a las voces asustadas que te instan a huir utilizando las más diversas tretas y manipulaciones, Cuando apuestas por ti, el significado de éxito y  fracaso alcanzan dimensiones atmosféricas. Y no sé si podre transmitir con mis palabras lo que siento, pero cuando dicho proyecto personal es además un proyecto con componentes de foco, como lo es el arte,  la apuesta personal puede convertirse en una barbaridad. Es lo que a veces me susurra Hestia, que habita en un lugar pequeñito de mi interior, calentándose a las llamas de una hoguera y mirándome con cara de cierta compasión: «pero hermosa, que necesidad de ponerte a ser artista, de exponerte a que todo el mundo pueda amarte, no ves que eso te garantiza la misma exposición para aquellos que pueden odiarte» Y ya sé que si, que la cosa no es tan extrema en ninguno de los dos lados, pero que en la progresión del continuo entre ambos, la vulnerabilidad es mucha, y a veces una tiene que hacer un gran esfuerzo para no abatirse por el vértigo.

Yo soy una persona ambiciosa, siempre lo he sido. Pero para todo lo ambiciosa que he sido, se me ha venido dando fatal lo de perder y todas sus acepciones (ojo las conjugaciones del castellano). Aceptar que no soy la más lista de la clase siempre ha sido ardua tarea para mí, y ese miedo me ha llevado en ocasiones a no luchar o abandonar la lucha en cuanto el triunfo se olía lejano. Mala perdedora de toda la vida.  Ahora conozco un poco mejor esa Yo, y puedo incluso anticiparla, y al menos en esta lucha voy a hacer todo lo posible por no dejarla poner excusas que me lleven a eludir mis responsabilidades conmigo misma y mi destino.

Y en esa responsabilidad con mis objetivos, en este momento hago lo que hago. Es también la razón por la que decidí sacar una campaña de mecenazgo. (Crowdfunding) Me hubiese gustado tener más ahorros y ahorrarme toda la implicación que estoy pidiendo durante estos días, que no te creas que da gusto cansinear a las personas con tu puta cara todo el rato en el stories, pero lo cierto es que estoy donde estoy, cuento con los recursos que cuento y lo que vosotros estáis regalándome con vuestras aportaciones es tiempo. TIEMPO, nos imagináis que regalazo! monedas que yo pueda cambiar por un periodo más de dedicación a la última fase del proceso, algo más de tiempo para terminar el proyecto y mostrároslo con gusto y cofianza, como muestra de respeto por vuestra implicación sea cual sea la motivación que la haya impulsado.

Y creo que ya he respondido a las 3 preguntas que me había planteado responder, y quien quiera acompañarme ya sabe dónde buscar y como hacer. Yo voy a continuar con mi parte.

Karmento. Diciembre 2019

Una tarde de lluvia en Madrid

Una tarde de lluvia en Madrid..

una ventana con rieles de gotas que atraviesan los tejados,
una lechuga pequeña creciendo en un macetero diminuto,
una terraza encharcada,
un suave gusto a silencio triste y sonido de agua,
las primeras notas,
un plato de pasta carbonara vacío sobre la mesa, solo huevo y panceta,
los crujidos ocultos de las paredes,
un escritorio de los 90, donde apenas cabe el ordenador y una libreta donde apuntar….cosas,
el sentimiento de vida recluida en el interior de las casas,
esa pacífica parálisis de donde tiene que surgir un movimiento,
la lista de tareas fugaces e intercambiables;
ver un capítulo y dormirte otro,
hacer un bizcocho,
echar de menos,
recortar letras,
bendecir la lluvia en los campos,
disfrutar de la soledad,
exprimir un recuerdo,
pasar la resaca,
masturbarte,
soñar el verano,
estudiar un curso online,
mirar el whasap,
mirar el whasap,
mirar el whasap,
escribir poesía,
aburrirte como una ostra…

Rieles, que palabra tan bonita.

Karmento.
Abril 2019

El camino de Santiago y las metáforas

He estado 10 días haciendo el Camino de Santiago con Belén, y no hemos discutido ni nada, equipazo. Vamos, que nosotras llegamos desubicadas, sin saber ni los km que ibamos a hacer y una mochila a juego con 5k de peso, y la única medida de salud consciente fue la de separarnos un rato cuando la una tenía ganas de estufar a la otra, 4 o 5 km caminando separadas y tan panchas.

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Caminar:

1. Paciencia. El camino es largo
2. Respeta y acepta tus daños
3. Planifica
4. Redefine tu meta.
5. Una vez ahi, sigue la flecha.
6. Tu cambias rápido, los planes pueden cambiar rápido. Se flexible.

En el camino pasa una cosa, que una vez entras, estás atrapada. La única forma de salir de allí, es caminar, y entonces caminas, y ya está. No te pones a sopesar los pros y los contras, o a dudar de si el camino podría hacerse mejor por otro lado, o cualquiera de los limbos en los que bloqueamos nuestro movimiento, no, ese es el camino que vas a hacer, y la meta es llegar, y ante la duda solo hay que seguir la flecha. La flecha amarilla por momentos se convierte en la única señal de que estás avanzando, la única muestra evidente de que no estás en bucle, así que ya te contarás tu CUAL ES TU FLECHA.

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En el camino no puedes quedarte parada demasiado tiempo, porque si te quedas quieta demasiado tiempo, empiezas a mover la pierna y el cuerpo te pide marcha marcha, porque no perdamos de vista QUE AQUÍ HEMOS VENIDO A LLEGAR. Y en las primeras etapas ya te puedes cagar lo que quieras en Santiago, y llorera de crisis fisicoemocionoexistencial al canto, pero la verdad es que con el paso del camino, lo único que queda registrado en tu cuerpo y tu mente es CAMINAR, y una orden estricta, nunca retroceder, retroceder es el mal, y aun con esas, una aprende que incluso en el camino más señalizado, UNA PUEDE EQUIVOCARSE, y una puede dar marcha atrás, sin fliparse mucho, 100 metros máximo, que si no, se te pone el espinazo que cualquiera te chista.

LO IMPORTANTE DEL CAMINO ES EL CÓMO, el como es que va a marcar la calidad de la experiencia y sobretodo, va a ayudarte a verte a ti misma con mayor claridad. Y hay momentos, sobretodo en los descansos, que te abren las heridas del pasado, y los sentimientos de derrota, y los miedos del futuro, y te los comes con patatas porque no hay ninguna droga con la que puedas evadirte de la linea espacio temporal marcada por los mojones. Así que una vez que te haces a la rutina del día a día, las crisis del “no puedo mas” o el abandono, te pasan por el corazón con la pureza de las olas de un baño al atardecer en una playa vacía, nada más que tu y el movimiento interno de tus olas.

Nuestro como: 

1. Caminar LOS ATARDECERES y NUESTRAS CANCIONES


2. LOS CHIRINGUITOS…mirar, la cañita fresca a la 13h de la tarde no nos la quite nadie.
3. UNA MIAJA DE THC, que aunque no te ayudaba a adelantar camino, por lo menos te permite subir un poco hacia arriba y verlo todo desde otro plano.
4. LAS AMIGAS Y AMIGOS del camino, que te entienden como nadie, y te cuidan como pueden, aunque no te conozcan, porque parece ser que si te conocen, porque parece ser que estamos hechos del mismo barro, que sufrimos y anhelamos las mismas cosas. Así que no se, se me ocurre que si en algún momento del camino te encuentras sola y pérdida, o te apetece una cerveza, igual solo tienes que LEVANTAR LA MIRADA Y HABLARLE AL QUE ENCUENTRES AL LADO, que lo nuestro es ya vicio al sentimiento de carencia y exclusividad.

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En el camino aparece todo lo importante, es lo que tiene el peripatetismo, que tus pensamientos no dejan de fluir al ritmo de tus pasos, y se repiten las reflexiones sobre ti, sobre la vida, el trabajo, el amor, la amistad, la muerte y el presente. Y entre tanto ciclo de pensamientos algunos van muriendo y otros van ganando en importancia. Y entonces de pronto en una etapa, algo te ilumina por dentro y te ofrece con una claridad radiante visiones de todo aquello POR LO QUE MERECE LA PENA LUCHAR; las personas que amas, los proyectos que persigues, los aprendizajes a los que no vas a renunciar y las adicciones que has de superar. Porque en esa vida a la que llamamos real, no es fácil verse y ver a los demás entre tantos fuegos artificiales, ni es fácil escucharse y escuchar a los demás entre tanto ruido.

Y LLEGAR!!! cuando llegas te sientes invencible, y se acabaron los retos que no puedas conseguir con la intención, el esfuerzo y la paciencia suficiente.

Y poco más, que me ha gustado mucho la experiencia, y que como «me gusta un reto más que un foco» que es una cosa que me dijo Jose y tiene razón, pues pensando en el próximo camino, y aumentar los kilómetros. Caminantes…. BUEN CAMINO!!!!

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KARMENTO
3 de Septiembre 2018

He aquí el amor: Desintoxicación

Es jodida, muy jodida la fase de desintoxicación. Antes de empezar existe, llamémosle, el día previo; el día del máximo dolor, del mayor nivel de certeza. El día que no puedes por más tiempo eludir el hecho de que aquello que más deseas, te hace daño. Y es una verdadera mierda tocar fondo, duele mucho el corazón quebrándose, y una asfixia intensa en el núcleo de tu ser, te dice que aquello que más deseas, es aquello que MAS daño te hace, y que, si sigues así, corres el riesgo de cargarte todo, reventar el verdadero amor. Y ya no hay otra salida, por mucho que lo hayas fingido o intentado. Es muy difícil llegar hasta aquí, y reza para que AQUÍ no lo hayáis destrozado todo. Pero llega, y con ello la escapatoria, la oportunidad de hacer las cosas bien. Y ese día es una suerte, créeme, puedes sentirte orgullosa ese día porque es el principio de tu recuperación.

Hay que ser muy firme en la desintoxicación, porque del mismo modo pasa en sentido contrario. A dos días de dejar tu droga, sientes que aquello que más daño te hace en ese momento, es lo único que podría calmarte. Así que es muy frágil, la decisión está en la cuerda floja, a golpe de impulso, a golpe de un pequeño olvido. La carencia espera inquieta cualquier excusa para volver a caer. Y entonces recaes, y en cada recaída la asfixia se hace mayor y el dolor más insoportable…. aunque bueno, si entiendes esto que te estoy contando, igual también puedes reírte…ea, que le vamos a hacer, es lo que tienen las drogas. Un poco de humor y paciencia con las recaídas por favor. Sigue leyendo

Ama, y cuando no ames, desama.

Toda la vida intentando entender el amor, como todo el mundo, porque el amor es algo así como la muerte; un camino inevitable. Estudio el amor, lo exploro, lo desgrano, lo pregunto, lo quiero…el amor. Es más, diría que lo que llevo haciendo toda la vida es intentando que me quieran, porque el amor también se parece a la muerte en eso de hacerte consciente de tu escasa trascendencia. Quiéreme quiéreme, quiéreme por favor quiéreme…

Y si te ama uno, o una, pareces un poco más grande de lo que eres, un pelín más importante, una pizca más necesaria, parece incluso que si alguien en este mundo pudiera librarse de morir, esa serías tu.

Más calor en la cama.
Más estar en la cima de la montaña.
Más ser la primera.
Más ser exclusiva.
Más cenas de cumpleaños
Más soldados en tu bando.

Pero ojo la trampa, porque si el amor se acaba, o los cuerpos no se entienden, o el futuro no se acuerda, o me duele más que quiere… Sigue leyendo

6:35 minutos dura lo que tengo que contaros

Tuve que cambiar de la linea al círculo para entender que todo cicla, de verdad,
que no hay posturas, ni decisiones, ni identidades absolutas,
que soy un continuo de acciones y movimientos de 360º, y que con la química adecuada, puedo pasar del circulo a la esfera, donde realmente el tiempo no existe, y solo puedes ser lo que de hecho eres ahora, en este mismo instante en el que escribo. Sigue leyendo

Creciendo a la Rivera de Gata

Nunca sabes cuando te va a tocar dar un estirón, oye. Cuando menos te lo esperas, que tu ya te crees que has crecido todo lo que te tocaba crecer, y que ya no se te van a quedar pequeños ni los pantalones, ni las ganas, ni los veranos, ni las copas de helado medianas, ni las camas de dos cuerpos, llegas a un pueblecico a la Rivera de Gata (Cáceres)  a tocar dos canciones, y te vuelves con un palmo más.
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Mudanzas, un año después

Ha pasado un año desde que salió Mudanzas, y creo que es la música perfecta para escribir sobre esta experiencia que ha supuesto para mi el segundo proceso de muerte y resurrección de mi vida. Me apetece, y creo que me vendrá bien. Quien sigue mi trayectoria sabe que encuentro en esta intimidad de compartirme, mi propia regeneración. No se cuanto durará el resumen, ya me conocéis, igual hago esta entrada y se acabó, o igual si tengo suerte y sábados por la mañana libres, os narro la historia de Karmento por capítulos…que más da, igual vos no encontráis ningún espacio libre donde encajar este lugar común, que es el cuento de una cantautora.. así del rollo, entre Bebe, Rozalén, y… bueno, pues de ese rollo ya sabes…que como nos gusta compararlo todo 😀 Sigue leyendo

Mi canción Quedar contigo: El origen

Y un día le compré un coche a un pirata Maltés por 350 euros. Aguantó 9 meses con vida y pequeños achaques hasta que llegó el día de su muerte; rápida e implacable: cintas de motor quemadas en la mitad de la carretera de Mosta, y que hice desaparecer a golpe de llamada, dando los datos exactos de su localización. Como por arte de magia, El abuelo se evaporó de la noche a la mañana, literalmente. El abuelo era mi coche, con la chapa llena de roces y el motor en proceso de demencia senil. El abuelo: un Peugeot 205, que necesitaba de una coordinación delicada y precisa de manos y pies para bramar como una manada de mamuts en mitad de la estampida; el abuelo era un hombre genuino y gracias a él, yo compuse esta canción: Quedar contigo. Sigue leyendo

No te olvides del mar

«NECESITO del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
malta valleta1 (2)_phixrsuposición de peces y navíos (…)»

Pablo Neruda.

Nunca te olvides del mar. Nunca olvides que en las olas hay un sonido como tus infiernos, que las olas siempre chocan contra la orilla y reaccionan, y si han de recular, reculan y después suenan a alivios.

Nunca te olvides del mar, de enjuagar todas tus piedras y tus ropas en el agua en movimiento, el universo ingrávido de lo que no sabe hacia donde pero confía, y siempre te devuelve a la playa aunque sea muerta, ya te resucitará, tal vez convertida en un pez de labios suntuosos. Sigue leyendo