Feria de Albacete 2015 y la resaca imprescindible

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6. Creer, sentir, experimentar, que no hay una puñetera persona en toda feria que se lo esté pasando como tu esa noche. Y en esto somos irreductibles.
7. Decir: no, hoy ya no voy, que llevo 3 días seguidos nena. Ir. Repetir este proceso de forma continuada hasta el día 17, que ya vas a gusto diciendo: Venga, como no vas a ir a despedir la feria. (no olvidar foto  a Facebook  con el título: Despidiendo la Feria)
8. Pelearte con tu novio y reconciliarte con una de tus mejores amigas. Todo esto lo puedes hacer a la vez, y si es en el Ateneo incluso con dos diferentes ambientes y músicas. En una carpa se complica, sobretodo si han venido los de los pueblos.
9. Perder el móvil si eres mi amiga Patricia Navarro
10. No tener filtro, absolutamente ningún filtro con la cantidad de abalorios que cuelgues, coloques o restriegues sobre tu cuerpo, especialmente destacado en 2015: las coronitas de florecitas con foto para Instagram, antenas de coronas de luces intermintentes, y gafas de pestañas (a mi mi quedaban genial por cierto), gorras de policia sin policia, y la barra de los Bomberos.

Y ojo! Nunca debes olvidar lo más importante, y esto es serio:  En la Feria de Albacete no te puedes dejar caer, nunca se te ocurra adelantar la resaca. Tienes que esperar a que termine el año, el 17 de Septiembre, porque el año termina en Septiembre, y eso lo sabe todo el mundo, y en Albacete no solo se sabe sino que se siente. Y en Albacete no solo se sabe y se siente, sino que se llora y se vacioexistencia. Porque del 7 al 17 de Septiembre, toda la ciudad hace el viaje de su vida, y el 18 se despierta con una resaca de llantos y dolor de cabeza que nos dura hasta Octubre. Toda la ciudad duerme mal esa noche, se despierta a sobresaltos y ve pasar todas las horas del reloj. Y ay de la mañana siguiente, cuando los bostezos del comercio y las miradas al vacio sirven cafés con leche y venden colchones para pisos de alquiler de estudiantes. Desde el suelo, los restos del hedor nocturno se aferra a las baldosas y se mezcla sutilmente con el olor al agua de las escobas que han rascado con fuerza, para que se olvide cuanto antes que alguna vez fue verano, y que entre mojitos y sin horarios éramos más felices.

Una foto publicada por KARMENTO (@la_karmento) el

La noche del 18 las mentes reproducen las memorias en bucle y se dan tantas vueltas en la cama como las noches en las que se acabó el amor. Y esque cuando termina la feria de algún modo, se termina el amor. Y entonces salvese quien pueda del inicio del invierno, y asegúrate que te has previsto bien de mantas y de estufas, y sal como loca a última hora a comprar un calor de invierno, si acaso y seguro que si, entre copa y copa se te olvidó conseguir un novio para los Domingos. A mi me pasa todos los años, que me lío en los redondeles y me quedo sin cuerpo caliente. Y a veces me he visto ya bien pasado el final y a comienzos del principio, cuando debería andar comprando los libros del nuevo curso, mendigando por las calles con carteles de “soy una chica normal, esperando a que la quieran, por favor absténganse veganos y canallas” colgados del cuello con una cuerda de esas de atar los sacos. Y es que la forma geométrica de la feria de Albacete tiene su aquel y te enreda de una manera que no sabes si entras o sales, y esto aunque no lo parezca confunde. No es lo mismo entrar que salir, como no es lo mismo el final que el principio, o el amor y el odio, aunque sean dos puntos del mismo continuo y teniendo en cuenta que el continuo es un círculo y no una linea, pues igual es verdad que son lo mismo, y a ver por donde salimos ahora.

Igual también es verdad que comienza el nuevo curso, cuando se hacen las promesas y a una le entra la prisa por eliminar los restos, de las drogas y las ansias, del “ya cuando pase el verano” y el rabo de cerdo día si y día también, y los flirteos por las esquinas que ni que tuvieras 20 años pero que gustico, que mira que es fascinante el modo en que nos hacemos concesiones en la Feria de Albacete, como colofón final, para luego plagar los gimnasios donde hay más matrículas que conocimientos sobre la materia, porque a ver que coño es el TRX, (cágate) que ya no saben que sacar para llenarnos la cabeza de estímulos y de esperanzas.

Para mi esta feria ha sido de las que te alteran la química a niveles estratosféricos, y así estoy, vamos, que la bipolaridad la tengo acelerada y ya no es que vea el negro y a los 10 segundos el blanco, es que directamente lo negro me parece blanco y lo blanco negro todo a la vez. ¿y el gris perla que? El gris perla es un color que muy bien para los sillones pero para las emociones tururu.

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