He aquí el amor: un futuro

Ni de cerca esperaba encontrarte parado en ese pasillo después de tantos años. Y aún con ellos sigues igual, con la rodilla doblada y apoyando la planta del pie sobre la pared, a ese estilo de los chicos malos en películas que antes decía de los 50, pero que ya no se que decir porque han pasado unas cuantas décadas, y más rápidas, y el estilo de los 50 solo es un fotograma en mi memoria y quizás inventado. Has pasado unas cuantas décadas de crionización y en el futuro, se ve que sigues creyendo que serás eternamente joven y no vas a morir nunca. Y es ridículo, es casi patético, pero me encanta, siempre me encantó de ti, que cerrases a cal y canto tu conexión con el mundo exterior y te convirtieras en un clásico, un eterno clásico de la época en la que moderno era tener un robot aspiradora, y la comida tardaba un poco en estar lista, así que ahora ya no sé ni lo que eres, pero no parece importarte ser cualquier cosa. Lo que tampoco se es donde consigues los cigarrillos en una dimensión espacio-temporal donde los niños ni siquiera saben lo que son…donde cojones consigues los cigarrillos… mírate ahí parado, fumando como si te escociera cada calada al entrar en los pulmones. Mirándote, es perfectamente comprensible que estés aquí, haciendo cola en este edificio que solo los desadaptados como tu y como yo, podemos necesitar. Queda poco para que los que mandan estén completamente desconectados de nuestras formas de realidad, ¿recuerdas? ahí debíamos estar tu y yo, en club de los elegidos; los que crean el lenguaje y con él las sumisiones, pero pasó que no estamos, y mira que todas las canciones se hicieron para nosotros y apenas queda una pizca de compasión en este mundo, y pronto nadie querrá invertir el 1% de sus beneficios anuales en que los viejos como tú puedan sobrevivir.  Ahí parado y vete tu a saber lo que te ha traído hasta aquí, con la gabardina que te regalé porque a ti nadie te regalaba nada, excepto yo, que decidí quererte aunque todo el mundo me advertía que no lo hiciera, porque ni siquiera eras capaz de subir una foto a Instagram, o programar un correo en Outlook, y el día que Alberto te pidió que le enviaras en curriculum, le enviaste el curriculum en un pdf, con el titulo Curriculum Vitae, en arial 12, arriba, en el centro del folio. Hiciste eso, cuando el resto de candidatos ya tenían su propia página Web con videobook y enlace a Linkedin. Luego el tiempo comenzó a ir tan rápido que, simplemente, nos dejó atrás. Siempre fuiste lento según el resto, pero yo te creí a ti, cuando decías que esta sociedad corría para caer en un precipicio con gravedad 0, y que en gravedad 0 no hay manera de poner los pies en el suelo y tomar decisiones, y que además, el aire dejaría de ser aíre y entonces que. Ya se que ha corrido mucho desde esto, y desde que tuve que dejarte porque yo no era tan valiente como para quedarme fuera, y tener que mendigar un espacio a una velocidad decente. Como podrás ver cuando gires la cabeza, me colé en la transición de la vieja a la nueva dimensión, y ahora trabajo para los desadaptados…como siempre. Que guapo estás.

He aquí el amor….

Karmento
Música y palabras

2 comentarios en “He aquí el amor: un futuro

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