Mujeres que lloran

Yo soy de las que lloran, desde siempre.

En la mayor parte de las fotos de mi infancia, salgo con los ojos como dos mojás de pisto y la cara hinchada «No se que tanto llora esta chiquilla!»- decía mi familia, que terminó por asumir que mi llanto era un modo de expresar algo intangible y abstracto, como ha sido siempre mi tristeza. De pronto un día, el «no se que tanto llora» se cambió por el – «Ya está llorando? Ea, pos déjala que llore», y la vida se torno mucho más fácil para mi. Comencé a aceptar de mi misma, esta forma de empapar-me del mundo, y con ella, la aceptaron todos los que me quieren, lo entiendan o no.

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No se muy bien por qué lloro, pero puedo intentar enumerar los momentos en los que he llorado durante el 2014. Voy a nombrar 10:

1. Cuando he tenido que decirle a alguien que me ha dolido.
2. Cuando he visto niños, ancianos o animales que sufren.
3. Cuando he fallado.
4. Cuando una amiga lloraba.
5. Al día siguiente de haber bebido alcohol, a partir de las 3 copas.
6. Cuando pienso en la muerte de mi hermana.
7. Cuando no me salía la voz
8. Cuando pienso en mi abuelo pensando en su propia muerte.
9. Cuando pasa el tiempo y lo noto.
10. Cuando descubrí que soy todavía más envidiosa.

Y ya. Hay más, pero solo voy a poner 10, porque todas son en realidad pellizcos de la 6, y 8; la muerte y sus derivados.

Os advierto, que a partir de ahora, me voy a poner a llorar.

Ayer conocí y amé a una mujer que no puede doler la muerte de su hermano. No puede llorar porque siempre hay alguien que se siente demasiado incómodo, o demasiado amenazado por sus lágrimas. Alguien que la manda callar, o la mira con un silencio reprobatorio, o la considera débil por llorar la muerte de su hermano a moco tendido. Y entonces ella tiene que buscar los silencios, las soledades y a la música desconocida para poder llorar a gusto. Y me dice que no pudo ir a mi concierto porque sabe que va a llorar y no puede llorar, porque todo el mundo la miraría y su familia se sentiría incómoda, pero que gracias por tocarle una canción al día siguiente; El Rancho, que se siente muy feliz y que la música le habla. Y mientras me dice esto, llora. Llora, pero se seca las lágrimas muy rápido para que no tengan tiempo de llenarle la nariz de mocos, aunque apenas lo consigue, y se tapa la boca para hablar y llorar, como si conteniendo las palabras fuese posible contener la perdida de un hermano, me cago en to lo que se menea. Y yo termino diciéndole ahí mismo sin cortarme, que le den por culo a todo el mundo y que un día debería ponerse a llorar a pleno pulmón por todas las jodidas calles del pueblo. Y a lo mejor un día lo hace, porque ese día llega; el día en que te da igual 8 que 80, y ese es el principio de la cura y de la felicidad, aunque por el pueblo te llamen loca.

Loca! loca! loca!…. yo!

Y estoy un poco hasta el coño de que el llanto sea el problema, cuando el único problema que yo identifico en estas situaciones es la incapacidad del que No llora para gestionar las emociones y el dolor de la otra.

loca! loca! loca! yo!

El llanto es una manifestación femenina del dolor (tanto si se da en hombres, como en mujeres) que en determinados contextos socio-culturales, es tremendamente castigada. Pueden darse gritos de lado a lado, y golpes en la mesa, uno puede irse al bar a embriagarse hasta perder la consciencia de la muerte de un ser querido,o reventar el dominó, o perderse entre las viñas y la matanza a dar palos y estirar pieles para no salir loco. Pero llorar no. Llorar, solo un ratito en el entierro y en los lugares habilitados para la ocasión, casi siempre contenidas entre cuatro paredes y con cruces sobre la cabeza. Llorar es demasiado complicado para los espacios públicos, y regidos por los códigos de lo masculino.
Y eso, eso es lo que la vuelve a una loca.

Loca! loca! loca! yo?…. y más loca que voy a estar.

Para ti, la canción. Y cuando quieras, más.

6 comentarios en “Mujeres que lloran

    1. Si, es muy bonito. Fue un momento super intenso, la verdad.
      Ya se que somos lloronas, lloronas somos todas en la familia menos Rosalia Ortega, que yo creo es porque vive en un mundo sin muerte.
      jajaja… un abrazo mana

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